
La caballa es la especie pelágica de tamaño medio más abundante y frecuente de la pesca con cerco. Se captura con artes flotantes, con cerco, encañizadas o curricán. Se vende fresca (entera o en filetes, teniendo en cuenta que los más apreciados son los de menor tamaño) o ahumado y se exporta congelado. También es tratado para la fabricación de conservas pues es muy difundida y apreciada la caballa enlatada.
La forma de su cuerpo es fusiforme. Su cabeza es pequeña. La boca es amplia y está provista de dientes pequeños y cónicos. Posee dos aletas dorsales, una anal y una caudal independiente. Es muy fácil de reconocer por sus características rayas de color azul verdoso que se encuentran en el dorso.
La caballa presenta todas las ventajas de sus homónimos pescados azules. Su carne es rica en ácidos grasos omega 3, tan importantes en la prevención de enfermedades cardiovasculares y muy indicado para el tratamiento y reducción del colesterol porque destapa arterias y venas.